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Somos igual que drones a control remoto Naief Yehya

02/09/2021 Demo Demo Heated Affairs visitors

Somos igual que drones a control remoto Naief Yehya

El escritor Naief Yehya explora en su nuevo libro la tecnologizacion de cada una de las experiencias humanas

El escritor Naief Yehya / Cortesia | Debate

Eduardo Bautista | El Sol de Mexico

Por cada like en Faceb k, cada match en Tinder, cada viaje sobre Uber, el https://datingranking.net/es/heated-affairs-review/ acontecer persona se convierte en dron. Suena an alienacion, sin embargo no lo seri­a. Son Hoy las maquinas las que tripulan al varon. Basta con dar la ubicacion en Waze para continuar, casi a ciegas, las instrucciones sobre un celular. Basta la conversacion sobre sexo para que G gle, en min., nos sugiera marcas sobre condones.

La dronificacion de el mundo ya comenzo asi­ como de eso esta convencido Naief Yehya, Algunos de los autores que mas ha texto acerca de el cyberpunk, esa ideologia que hace mas de 30 anos de vida hablo sobre lo que Ahora comienza a suceder la tecnologizacion de la totalidad de las experiencias humanas en una atmosfera de desigualdad social asi­ como desastres climaticos o biologicos. El cyberpunk, observa el autor, retrata ese segundo en que la interaccion se reduce a datos desplazandolo hacia el pelo los miembros masculinos aprenden a habitar el planeta con mentes maquinales o hibridas controladas por los mayusculos corporativos.

“?Cuando ibamos a imaginarnos que, en la pandemia, los unicos que iban a permanecer seguros en las travesi­as serian las maquinas? En Europa, los drones proporcionan indicaciones a los consumidores para que regresen a sus casas. Las aplicaciones nos dicen que comer, con quien platicar o que comprar. El dron, la maquina, por fin impone ordenes”, dice Yehya, quien acaba de editar su nuevo libro, universo dron corto biografia ciberpunk de las maquinas asesinas (Debate, 2021).

En este ameno desplazandolo hacia el pelo revelador preparacion, el autor acento acerca de lo inquietante que puede quedar el contraste dentro de las avances tecnologicos de el capitalismo de vigilancia desplazandolo hacia el pelo la decadencia sobre sociedades que viven inmersas en la desigualdad social, el intercambio climatico y no ha transpirado la mercantilizacion sobre lo humano.

Al completo eso lo realiza a traves del diseccion de un mecanismo que lleva dentro de nosotros bastantes anos de vida el dron. La maquina que, si bien se ha usado para la lucha —con consecuencias mucho mas fatales, dice Yehya—, Actualmente dispone de otros usos asi­ como resignificaciones en la vida cotidiana.

“Lo que En la actualidad vemos en esta pandemia son las drones humanos, hombres en motocicleta entregando alimento a control remoto desde una app con inteligencia artificial que conoce a la perfeccion tu ubicacion, tus gustos desplazandolo hacia el pelo tu cuenta bancaria. Nos dronificamos Con El Fin De rescatarnos a nosotros mismos por motivo de que afuera Tenemos un virus mortal. Vaya ironia social”, reflexiona.

Otro fenomeno que ha sucedido durante el confinamiento citas, a hablar de sobre Yehya, es la “z mbificacion”, termino relacionado con el manejo continuo sobre Z m a lo largo de esta pandemia. Las videollamadas, dice Yehya, han traumatizado la pauta de una recien estrenada manera de convivencia social, igual que en la cinta sobre ciencia ficcion. Si bien nada sea regalado, porque cuando ingresamos a Z m o cualquier otra uso o servicio sobre G gle, Apple o Microsoft, en inconsciente regalamos documentacion a los desmedidos corporativos de Silicon Valley, de acuerdo con las ultimos reportes de proteccii?n de el personal gobierno estadounidense.

“Los Uber Ademi?s son una especie de drones humanos. Sobre evidente forma, en la actualidad todos somos drones tripulados por nuestros telefonos celulares. Con Waze vamos a donde sea, aunque escaso las ordenes de la cabeza maquinal que un aniversario sera apto de una cosa mas que guiarnos por la ciudad”, afirma el Ademi?s autor de libros igual que Pornocultura El espectro sobre la violencia sexualizada en las medios (2013) y no ha transpirado Tecnocultura. El espacio intimo transformado en tiempos sobre paz y hostilidades (2012).

Naief Yehya reside en novedosa York, pero recuerda con mucha claridad cuando la desarrollo cyberpunk asi­ como la obsesion por las teorias conspiratorias eran asuntos sobre unos cuantos, en la manera de vida underground cuyas publicaciones alternativas se encontraban en el tianguis de El Chopo de la poblacion de Mexico, Algunos de los mayores refugios de el rock asi­ como el punk nacional.

Asi­ como podri­a ser, en un inicio, Internet fue ese refugio que vendio al hombre una de estas ideas mas romanticas en la biografia de la civilizacion el libre acceso a la civilizacion y a la hacienda a traves de una tarima absolutamente democratica que le daria lugar por igual an una marca que al vi?stago de el amigo, recuerda Yehya.

“La idea era apropiarse cualquier, utilizarlo todo an el estilo, de una manera excesivamente punk, e ignorar a las corporativos y a las instituciones que se creian duenas sobre la ciencia. Creimos que, con la aparicion sobre Internet, la ciencia se democratizaria escaso esta nocion de que al completo estuviera disponible asi­ como de balde en la red. Al completo lo cual era muy atractivo, No obstante habia un costo los derechos de todo el mundo las creadores estaban siendo violados”, dice.

Posteriormente, irrumpieron las mayusculos corporaciones “En un comienzo, (las corporaciones) habian quedado completamente marginadas, pero poco a poco empezaron a colarse. Principal existio esta idea de que todos tendriamos las mismas oportunidades de mostrar nuestros servicios o decir las ideas. Aunque ri?pido nos dimos cuenta que eso era una bonita fantasia, asi­ como que tenia mas oportunidades CocaCola que Naief Yehya “.

El ideal de la red, al final, nunca se cumplio. “En escaso tiempo las jerarquias verdaderas entraron, el la red empezo a fluctuar, a marginar a las individuos y a privilegiar a las corporaciones Incluso que estas recuperaron el poder de el que habian sido relegadas. Asi­ como fue entonces cuando no solo entraron las corporaciones, sino los gobiernos y no ha transpirado las agencias sobre inteligencia. Pasamos de un discurso rebelde asi­ como contestatario an alguno de sumision y control”, concluye Yehya.

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